Antes de empezar con esta historia, quiero decir que todo lo que aquí se va a contar es 100% real. Os lo digo porque la historia es un poco inverosímil y puede resultar increíble..
Este fin de semana hemos tenido fin de semana libre gracias a que ayer era festivo. La oportunidad perfecta para que vinieran a comer a casa de mis suegros unas amistades que hacía tiempo que no se veían. Dos días antes explicaban que no venían solos, que si no les importaba vendrían con la familiar de uno de ellos y la hija ya que no los querían dejar colgados. Ningún problema dijo mi suegra... Ayy que cara le salió esa decisión.
El sábado por la mañana llegaron los invitados. Aquí hago un inciso para decir que los señores vinieron a comer pero se trajeron la maleta... Llegaron los amigos de mis suegros la mujer maleducada y la niña impertinente. Habían más niños y más adultos pero estos eran normales y no van a aparecer en esta entrada. Vinieron con un cachorro de 1 mes y empezaron a chillar que encerráramos a Chimba y a Xena en el garaje que ellos traían un cachorro. Ahí tengo que decir que me empezaron a caer mal ya que si tú vas a una casa te aguantas si hay más perros. Educadamente les dijimos que no le harían nada al cachorro pero ellas seguían en sus trece... a lo que les dije, si os molesta dejáis a vuestro perro en el coche. (Ahí todavía estaba moderada, este fin de semana parece que haya mordido a una víbora y me haya envenenado).

Llegan y sin saludar la cría se pone a chillar que se quiere bañar en la piscina. A ver chiquilla, ¿no ves que el agua ya está verde?, ¿qué hace frío? A lo que contesta la niñata de 13 años, pues me sacas una manguera y me mojo, que no me vais a fastidiar el fin de semana (obviamente ni caso). Se acerca la hora de comer y nos ponemos manos a la obra mi suegra, la abuela de J y yo. Los hombres se fueron a ayudar a J a montar el tejado del establo que lo hemos arreglado todo para la llegada del potrillo. La mujer se quedó en el jardín porque lo de colaborar no va con ella y sólo entro dentro cuando la comida estaba en la mesa. Nos sentamos todos en la mesa a comer, por un lado los niños, por otro los adultos. La niña impertinente quería hielo para la coca-cola... 7 hielos se puso, para luego tirar la coca-cola porque estaba demasiado fría. Acabamos de comer y dijo.. ¿qué hay de postre? le dijimos fruta. Y empieza, en mi casa no como fruta como dulce. Quiero dulce, quiero dulce!!! Al final se bebió un vaso de leche con media barra de pan (yo ya estaba que trinaba con la niña maleducada y su madre sin decir nada).
Al poco rato de terminar de comer llegaron mi cuñada y mi sobrina al pueblo. Vinieron por la tarde porque a mi cuñada le había tocado trabajar por la mañana. Cuando las ve llegar dice con un desdén, ¿y esta se puede saber quién es? Pues la reina de la casa le dijo mi suegra. A lo que la cría contesta, pues a ver donde duerme porque aquí no hay sitio para todos. Le contesto, perdona pero ella aquí tiene su cama y sus cosas. Ella es de casa no como tú que eres una visita. La tarde transcurre entre ganas de asesinar a la madre, a la cría y a las dos a la vez. J resoplando, mi cuñada flipando y mi suegra subiéndose por las paredes.
Se hace la hora de cenar, y estos que no se van. Suben las maletas al comedor.. Yo automáticamente los hubiera echado de casa, pero mi suegra es incapaz de hacer eso. Mismo plan, la mujer se pasó toda la tarde acostada en el sofá sin zapatos (así, como en tu casa) y maldiciendo porque dentro de casa no la dejamos fumar. Nos sentamos todos alrededor de la mesa y J se da cuenta de que el perro está en la alfombra. Les dice, llevo 6 años con perro y nunca han entrado dentro de casa. Si los míos no entran este tampoco. La madre contesta a la defensiva que es un cachorro, pero J le contesta que los cachorros también mean y cagan, y se puede ensuciar la alfombra. Coge un cabreo de campeonato pero sacan al perro al jardín de nuevo. Después de comerse su ración de comida la niñata pregunta... ¿que hay de postre? mi cuñada le contestó: oxígeno hahahahahahahaha. Salta la madre, que su hija necesita leche. Va la cría a la cocina porque estaba J allí y le pide leche. Le dice sácala tu misma que está en la nevera. Abre la nevera y ve yogures y toda cabreada dice.. ¿por qué co*o no me habéis dicho que había yogures? Y le dice J, tú no has pedido leche? pues bebe leche hahaha.
Después de cenar empezamos a hacer tertulia. La cría y su madre se ponen a ver una película que hacían en la tele, porque claro hacer vida social como no. El resto de niños jugaban todos juntos. La cría se cabrea porque no oye bien la tele y coge el mando y sube el volumen de la tele a 80 y pico. Yo cojo pego puñetazo en la mesa al ritmo de un CO*O!!!! la tele que nos va a explotar la cabeza!!!!!!! bajo el volumen a 22 y la madre se levanta del sofá como una energúmena pero pierde fuelle al momento y no me dice nada.

Al día siguiente (porque evidentemente se quedaron a dormir), la madre de la cría durmió hasta las 12.30 del mediodía. Cuando se levantó se fue a la nevera, y se puso a comer todo lo que le vino en gana. La cría vuelve a entrar al cachorro dentro de casa, y yo que ya estaba más torcida que torcida le digo que el perro se va fuera. Que si quiere que se quede ella fuera y que no entre, pero el perro por mis muertos no entra (me supo mal por el perrito pero es lo que hay). Llega la hora de comer y comemos todos menos la señora que se fue a hacerle compañía al perro porque se sentía mal. Su madre estaba fuera y comiendo volvió a preguntar, ¿Qué hay de postre? Me la quedo mirando y le digo, mierda, ¿quieres un plato? Se fue a decírselo a su madre haha.
Por la tarde nos fuimos a los caballos. Según ella el potrillo va a ser para ella porque estamos obligados a regalárselo. Se lo dijo varias veces a mi sobrina, la cual es una gran amante de los animales y la pobre hace tiempo que mira el calendario para ver cuánto falta para que nazca el potrillo. Luego empezó a decir que si mi sobrina le tenía envidia y demás y la hizo llorar. Yo no dije nada pero llegó el momento de ensillar al caballo. Montamos un amigo de J y yo. Ella se pensaba que la iba a dejar subir pero no le dejé por su comportamiento y por haber hecho llorar a mi sobrina. Sólo dejé que se subiera mi sobrina, que al fin y al cabo es la que se empieza a manejar con el caballo y la que está siempre con ellos.
Se puso a chillar como una auténtica loca y a tirar patadas y a tirar cosas por el suelo. Fui hacia ella la cogí del brazo y le dije o te estas quieta y te callas o te vuelves al pueblo caminando, tú misma (estábamos a 2-3km). Además estás asustando a los caballos, ¿o es que no lo ves? y me dice, me importa una mierda. La ignoramos el resto de la tarde. Cuando llegamos a casa se lo contó a su madre, la cual llamó al ex-marido para explicárselo, y se puso como una loca por todo lo que le hacíamos a su hija. Por fin, hicieron las maletas y se fueron...
El domingo por la tarde-noche, cuando los vi subirse al coche casi lloro de emoción. Me gusta tener visitas (de las normales claro) y me encantan los niños, pero con esta no pude... casi me da un infarto al tener que aguantar ese comportamiento.. y encima la madre la apoyaba en todo.
Por cierto chicas, ¿Qué hay de postre? jajajaja
Un besazo a todas!!!